viernes, 6 de abril de 2012

La vida es un mar de sensaciones e increíblemente,
resulta que entre ese inmenso mar surge un sentimiento,
frecuentemente nombrado, pero pocas veces vivido,
que resulta ser el motor de nuestras vidas... por lo cual
surgen frases como:  si se tiene amor, se tiene vida.

Aunque se escucha durante toda la vida sobre el amor,
realmente se tarda y cuesta mucho saber que es,
¿qué es el amor? no importa cuantas definiciones
hayan, se escuchen, se lean, la verdad es que la única
definición de amor surge cuando se uno mismo la crea
cuando uno mismo la vive y ahí si se puede hablar y pensar
sobre que es el amor.

Muchas veces se tiende a enseñar que el amor esta por
todo lado, que el mundo en sí es una construcción de amor,
si te miran mucho es por que te aman, pero si te ignoran
también solo que no quieren que sepas... y así es que todos
están cargados de amor y deseosos de compartirlo,
en especial  con las mujeres, y en especial si se es mujer es
que se tiende a buscar con mayor entusiasmo ese pedazo de
sentimiento en espera de ser plantado para crecer y florecer
entre dos personas (por lo general)... así que todo el que mire,
el que ignore, el que de regalos, el que moleste, el que evite, etc.
es porque quiere acercarse; pero... es que todos pueden acercarse y ya?

Por esto mismo tiende a haber una gran numero de entes sin
rumbo cuyas vidas han recorrido en busca de ese alguien
especial que marque el inicio de la vida como se conoce para
empezar a ser personas, gracias a otra persona, que vendrían
siendo un montón de personas que estuvieron en el momento
inadecuado, lugar equivocado, pero que igual dieron paso a una
visión más nítida del mundo... o más borrosa?

Sin embargo, pocas veces, es en realidad una persona, un solo ser
quién logra volcar el mundo al revés y mostrar que lo que se
conocía hasta entonces era no más que un manchón de colores
llamado mundo. Una sola persona quien genera un despertar general
en cuanto a sentidos, estímulos, metas, sensaciones, placeres,
en fin... y que así tal cuál uno está recién levantado, letárgico, lento,
asombrado, así tal cual se está y por esto se dejan pasar muchas
cosas, muchos te quiero, muchos gracias, muchos besos, porque
simplemente no sabes qué hacer, porque desafortunadamente
nadie te dijo qué hacer, cómo actuar y sobretodo que no hay que
temer... y este cúmulo de errores y omisiones marca una brecha
que cada vez se percibe más grande y por tanto más difícil de cruzar.

Terminando sabiendo que en realidad, para muy pocos, el amor
verdadero es tan solo el primero.